Las palabras son las que organizan nuestro mundo: nos generan emociones, sensaciones, aceptación o desagrado. Por ello, es muy importante, al momento de comunicar algo, emplear las palabras precisas para transmitir aquello que realmente quieres decir. Por eso, aquí te traemos algunas de las palabras que nunca debes decir al momento de publicitar tu marca:
- Gratis, gratuito o derivadas. Como sabemos, en el mercado laboral, no hay nada gratis y menos en productos que se ofrecen al público. Tu cliente no está buscando cosas gratis, sino cosas de calidad a un precio justo. Así que elimina esa palabra de tu imaginario: si piensas que esto te traerá beneficios, estás errado, pues lejos de atraer a tu público, esta palabra los hace dudar sobre la calidad del producto o pensar en “las letras chiquitas”.
- Evita las generalidades como “para todos” “universal” “masificado”. Los consumidores son conscientes que las marcas tienen un nicho de mercado establecido, por lo que todos los productos no son beneficiosos para todos los consumidores. Existe dentro del mundo del marketing, la tendencia a darle exclusividad al producto, así el consumidor se siente valorado y especial. Así que agénciate de la psicología del consumidor y pon en práctica palabras más restringidas como: exclusividad, limitado, personalidad, etc.
- Decir “la mejor”. Hacer énfasis en que un producto o una tienda es la mejor en el mercado, suena pretencioso y desesperado. Esa catalogación debe dártela el mismo consumidor. Solo debes limitarte a dar una buena imagen de tu producto y dejarlos con la intriga de probarlo. Con el tiempo aquel referente será impuesto a tu marca por parte del público consumidor.
- Emplear la palabra “única” en tus publicidades. Quizá uno de los errores más graves al momento de generar una publicidad. Dentro de los diversos nichos de mercado existen muchas vertientes que suplen las necesidades de cada sector. Así que no existen marcas únicas, sino marcas líderes. Por otro lado, la psicología inversa puede hacer que la gente encuentre el “producto único” como una estafa o que simplemente rechace la imposición a comprar que existe detrás de esa palabra.
Así que ya lo sabes emprendedor, existen palabras que no debes usar porque lejos de ayudarte a vender tu producto, alejarán al cliente de él. Apuesta por palabras más amigables y menos englobantes.