Emprendedor, te dejamos algunos consejos que puedes empezar a aplicar en tu vida diaria hoy mismo, y te puedo garantizar que si los implementas todos los días, y eres más consciente de lo que pones en tu boca, verás resultados dentro de los próximos 30 días.
- Beber agua con limón amarillo cada mañana. Bebe una taza de agua tibia con ½ limón amarillo orgánico para ayudar al proceso de desintoxicación de tu cuerpo. Comenzar el día con jugo de limón es una excelente manera de aumentar la vitalidad, la energía y limpiar tu sistema.
- Comer despacio y dejar de comer cuando estés lleno al 80%. Para lograr esto empieza comiendo una ensalada y mastica tus comidas más de la cuenta.
- Elegir alimentos integrales un 80-90% del tiempo con un procesamiento mínimo.
- Elegir alimentos locales y orgánicos cuando sea posible y no comprar o tener comida chatarra disponible en tu cocina. ¿Quién piensas que se va a terminar comiendo el helado con chispas de chocolate en tu congelador?
- Comer la comida más grande del día después de hacer ejercicio.
- Comer cada 3 horas. Esto no quiere decir comer pasta, arroz o pan cada 3 horas, sólo significa que consumas pequeñas cantidades de alimentos densos en nutrientes para mantener tu metabolismo trabajando y quemando.
- Comer alimentos densos en proteínas con cada comida. El tamaño de la porción de la proteína es visualmente lo que equivale al tamaño de la palma de tu mano. Entre 20 a 30 g, si eres mujer, o de 40 a 60 g, si eres hombre.
- Comer verduras con cada comida. Incluye por lo menos dos porciones de frutas y/o verduras de bajo índice glucémico por comida. (Frutas y verduras tienen una densidad baja en calorías y pueden ayudar a regular la ingesta de alimentos en general).
- Para la pérdida de grasa, comer la mayor parte de tu consumo de carbohidratos después del ejercicio. Dentro de las 3 horas después de tu rutina de ejercicios es cuándo puedes incluir tu carbohidrato de elección.
- Comer grasas saludables todos los días. Alrededor del 30% de tu dieta debe provenir de un equilibrio de grasas saludables. El balance de las grasas debería ser, 1/3 de grasas saturadas, monoinsaturadas y poliinsaturadas. Puedes enfocarte en añadir grasas monoinsaturadas saludables para tu dieta diaria como (el aceite de oliva extra virgen, algunos tipos de nueces y el aguacate) y poliinsaturadas (comoalgunos tipos de nueces, algunos aceites vegetales, y suplementos de aceite de pescado.