Publicado el: febrero 27, 2017
Emprendedores, Si tienes a una persona en tu equipo que no tiene nada positivo que decir, exaspera a otros integrantes del grupo y hace miserable el trabajo. Si no puedes despedirlo, ¿qué retroalimentación brindar? ¿Cómo mitigar el daño que provoca? ¡Aquí te decimos!
Observe más de cerca el comportamiento y lo que lo está ocasionando. “Usted podría reunirse con ellos y preguntar cómo les va -en el trabajo, en casa y con el desarrollo de sus carreras,” sugiere Porath. Si usted descubre que hay un motivo de sus acciones, ofrézcase a ayudar.
En muchos casos, las personas tóxicas no se dan cuenta de su efecto en los otros. Están demasiado enfocadas en sus propios comportamientos y necesidades como para darse cuenta del impacto más amplio. Por ello, es crucial brindar retroalimentación honesta. Usted también debería discutir qué clase de comportamiento le gustaría ver en lugar de este y desarrollar un plan de mejora. Luche por metas claramente definidas y medibles.
Todos tendemos a responder con más fuerza a las pérdidas potenciales que a las ganancias probables, así que es importante mostrarle a los infractores lo que pueden perder si no mejoran. Si la persona se resiste a cambiar, descubra qué es lo que más le importa -el privilegio de trabajar desde casa, su bono- y ponga eso sobre la mesa. Para la mayoría de las personas, la posibilidad de perder un ascenso o sufrir otras consecuencias será una motivación suficiente para comportarse de forma más educada.
No todos responderán a las tácticas correctivas. Algunos son incapaces o no están dispuestos a cambiar. Además, un 4% de las personas participan en esa clase de comportamiento sólo porque es divertido y creen que pueden salirse con la suya. En estos casos extremos, reconozca que no puede arreglar el problema y comience a explorar respuestas más serias.
Las personas cercanas a un empleado tóxico tienen mayores probabilidades de volverse tóxicas también, pero la buena noticia es que el riesgo se reduce rápidamente. Tan pronto como se pone una distancia entre el infractor y el resto del equipo -por ejemplo, al reordenar los escritorios, reasignar los proyectos, agendar menos reuniones generales o alentar más días de trabajo desde la situación mejorará. Sin embargo, asegúrese de hacer esto con discreción.
Manejar una persona tóxica puede devorar su tiempo, energía y productividad. Sin embargo, no gaste tanto tiempo en un individuo que sus otras prioridades queden de lado. Para contrarrestar la negatividad, rodéese de personas comprensivas y positivas. Además, cuídese usted mismo. “Estar saludable y ser proactivo es algo que sabemos que protege a las personas de los efectos del comportamiento tóxico.