Publicado el: noviembre 25, 2016
Emprendedor, el primer día de trabajo puede traerte alegría, nervios y ansiedad. Por eso te presentamos unas recomendaciones, que te ayudarán a desenvolverte bien en tu nuevo centro de labor.
Te dejamos algunos consejos para tener en cuenta en el primer día laboral. Mantén los ojos bien abiertos y procura tenerlos en cuenta:
Pon atención y escribe todo: desde el principio debes intentar estar atento, oír y aprender. Anota todo lo que expliquen, desde la hora de almuerzo, hasta la clave de acceso de tu nuevo e-mail, así podrás consultar tus anotaciones cada vez que no recuerdes un proceso o algún nombre.
Muy bien, respira hondo y trata de tomarlo todo con calma y vayas poco a poco cumpliendo tus obligaciones. Sabemos que a veces es difícil mantener la calma cuando una situación parece superarnos, pero debes hacer un esfuerzo. Si necesitas ayuda, apóyate en tus compañeros y superiores, especialmente en aquellos que desde un principio te abrieron las puertas y te ofrecieron respaldo.
Cree en ti. Desde el primer día de trabajo, procura tener una actitud positiva y alerta para aprender. Ten confianza en que poco a poco irá mejorando tu desempeño, ya que serás capaz de automatizar los procesos y tendrás la seguridad suficiente para aportar y ser proactivo en el día a día. Demuestra que eres un buen elemento y hazlo de la mejor manera posible.
No esperes a que te saluden, recuerda que nadie te conoce. Sé el primero en decir “hola” (no te quedes con un simple “buenas”, que puede sonar frío y hasta descortés), verás lo rápido que te comenzarán a identificar tus compañeros. Además, te darás a conocer como una persona accesible y cordial.
Por muy idóneo que sea un nuevo trabajador, el periodo de adaptación para que una persona sea completamente productiva para la empresa, será de un par de meses, dependiendo de la dificultad y responsabilidades a cargo. No entres a trabajar con la idea de que debes aprender todo en un día. Con eso solo sufrirás ansiedad.