Publicado el: junio 19, 2015
Como parte de la naturaleza humana, los procesos cognitivos estimulan y demandan un ordenamiento del entorno en el cual nos desarrollamos, a fin de entender la relación con este. Y es que el ordenamiento visual va más allá del simple ornamento; se instala en una interacción íntima entre el humano y las superficies o espacios donde se gestan la relación con los sentidos. Así, los diversos tipos de superficies pueden generar en el usuario desde una experiencia positiva, hasta una experiencia de frustración, repeliendo al sujeto que lo habita.
Un ambiente que carece de color, textura, ornamento y luminosidad, afectan enfáticamente en el desarrollo emocional y psicológico del trabajador. Por el contrario, un ambiente sobre cargado de estímulos visuales y sensitivos, sobre pasa al mismo haciéndolo caer en un ligero estrés que se manifiesta en la falta de concentración.
Lo que se trata de lograr, es una correcta armonía en los detalles de un espacio habitable para fomentar la conexión mental con el ambiente dado, pues el hombre por naturaleza querrá expandir los dominios de su mente fuera de él. Pero, ¿qué sucede si el espacio que se le da al trabajador no es el adecuado? La respuesta salta a la vista, los trabajadores que no se sienten a gusto con su espacio, entiéndase oficina, entrarán en una relación tensa disminuyendo el nivel de comodidad y la posterior reducción de la capacidad laboral.
No se trata pues de tener un habitáculo oscuro y deprimente como oficina, sino entregar un espacio en donde las capacidades del trabajador puedan explayarse, generando un incremento en su productividad y un posterior beneficio para la empresa.
Así que, no, jefe emprendedor. La oficina que les entregas a tus trabajadores no puede ser el primer lugar que hallaste. Debes procurar brindarles un espacio limpio, calmado y luminoso, donde las áreas sean proporcionales a las tareas encomendadas: si tienes un taller de confecciones, las máquinas deben tener una distancia prudencial para no crear estrés por falta de espacio en tus trabajadores, por ejemplo. Algunos puntos que debes tener en cuenta antes de montar una oficina, son: Limpieza, orden, luminosidad, muebles, espacio y color.
Etiquetas: ambiente, Arquitectura, espacios