Publicado el: enero 19, 2017
Emprendedor, todos tenemos malos hábitos de trabajo que nos parecen muy cómodos. Claro, puede que nos hagan un poco menos productivos, pero son relativamente inofensivos para nuestra rutina diaria.
Antes de lanzarte a la vida emprendedora, trata de eliminar las siguientes prácticas:
1. No planear tu día (o semana): puedes no hacerlo en un trabajo más estructurado, pero como emprendedor puede ser fatal no tener claras tus prioridades. Cada día y semana, revisa los pendientes que tienes en tu agenda y organízalos por orden de importancia.
2. Reaccionar a los correos electrónicos en cuanto te llegan: es bueno responder pronto a los mensajes, sin embargo, pasar todo el día contestando emails es una manera muy ineficiente de pasar el día. Planea tus proyectos con antelación y no dejes que tu bandeja de entrada de distraiga constantemente.
3. Comunicarse de manera deficiente: tener una comunicación pobre puede ser un ligero inconveniente en la vida de cualquier persona, pero como emprendedor puede generarte un gran dolor de cabeza y hacerte ver poco profesional. No te apresures y piensa muy bien antes de hablar.
4. Nunca tomar descansos: a veces parece buena idea trabajar durante los descansos para hacer más cosas. La realidad señala que, al contrario, no descansar puede afectar severamente tu productividad. Como emprendedor encontrarás que es mejor tener seis horas de buen trabajo que ocho de trabajo mediocre.
5. Llegar tarde: como empleado (a veces) no hace mucha diferencia en tu día llegar 10 minutos tarde, pero como emprendedor, arribar tarde a una cita con un cliente puede dañar severamente tu imagen. Está bien tener un horario flexible, pero si dices que vas a estar en un lugar a una hora, no puedes darte el lujo de fallar.
6. Nunca decir “No”: debes ser capaz de dar negativas cuando eres un emprendedor. No todo cliente vale la pena y no todo candidato debe ser contratado. No toda idea puede ser un buen negocio.
7. Multitasking: puede parecer que estás haciendo muchas cosas, pero la verdad es que solo estás distrayendo tu cerebro “medio completando” dos tareas a la vez. En realidad tardarás más haciendo dos cosas al mismo tiempo que si le dedicaras tiempo individual a cada pendiente.