Publicado el: junio 24, 2016
Emprendedores, saber escuchar a tus clientes es realmente importante. Muchas veces no tomamos atención a lo que los demás nos dicen y podríamos perder a un cliente potencial. ¿Cómo desarrollar la escucha activa en una conversación? ¡Lee la siguiente nota!
Un error común es abordar a los clientes con un guión preestablecido, convencidos de que tenemos el mejor producto del mundo y armados de razón, sin valorar si le interesa o no lo que queremos contarles. Por eso, siéntate ante el interlocutor sin otra intención que la de escuchar con la mente en blanco, sin entrar todavía en juicios ni valoraciones.
Una pregunta abierta es la que da rienda suelta al verbo del interlocutor. ¿Comprarías esto? Sería un ejemplo de pregunta cerrada frente a otra del tipo ¿qué es lo que no te gusta?, que le daría pie a explayarse.
Nos referimos con esto a suposiciones, prejuicios, egocentrismo o cualquier otra barrera que se interponga en la conversación de modo consciente o no. Procura también ambientes agradables, ventilados y con buena iluminación porque invitan también a conversar de manera confortable.
Son numerosos los manuales que hablan de este tema pero, de todas, la especialista destaca dos. La primera es mantener la mirada del interlocutor porque, además de interés, denota franqueza y la segunda es empatizar con él replicando sus mismos gestos.
Se dice que la palabra que más nos gusta oír es nuestro propio nombre. Todos nos sentimos mal cuando la gente olvida nuestro nombre porque lo asociamos a que no les importamos. En cambio, nos hace sentir bien cuando la gente nos llama por nuestro nombre y prestamos más atención a quien lo conoce.
Existen algunas prácticas claves para desarrollar la escucha activa. Lo primero es no interrumpir; lo segundo, expresar interés con los gestos mientras escuchas; y por último, finalizar con una frase que resuma lo que se ha entendido: “Si te he entendido bien, me estás diciendo que…”.