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Consejos para enfrentar a un trabajador tóxico

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La mayoría de nosotros hemos tenido que soportar a un colaborador que pese a ser bueno en su trabajo, su mal comportamiento, egoísmo, groserías, su estilo demasiado dominante o simplemente por estar opinando constantemente en contra de la empresa, puede tener un impacto devastador en el grupo de trabajadores.
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Un colaborador con estas características es denominado “trabajador tóxico”.
Numerosos estudios demuestran que este tipo de trabajadores cuestan dinero a las empresas o entidades gubernamentales donde trabajan. La productividad de los otros trabajadores (del entorno de los tóxicos) cae de manera significativa y sus colegas hasta piden licencia por enfermedad o incluso renuncian porque no los soportan.

Costo
Un estudio de la Escuela de Negocios de Harvard calculó que mantener a un trabajador tóxico en la nómina puede costar a una empresa en promedio más de US$ 12.000 al año y otro estudio señala que el impacto financiero anual de un empleado tóxico podría ser aún más oneroso entre US$ 25 mil y US$ 50 mil al año.
_9fe37b34_a1fb_36cf_b572_e7cbd76ea7eeLo que puede ser frustrante para los directivos de las empresas es que los empleados tóxicos “suelen ser muy productivos, porque son trabajadores excesivamente seguros de sí mismos y tener éxito en su especialidad”. Pero como buenos empleadores deben pensar en las otras dimensiones del problema que genera la toxicidad, pues no enfrentar a un empleado tóxico puede terminar costando dinero a la empresa.

La legislación laboral en muchos países tampoco hace muy fácil deshacerse de un trabajador tóxico. Entonces ¿cómo pueden las empresas tratar este problema sin necesariamente buscar el despido de dicho empleado? ¿Y cómo pueden las empresas evitar esas personas en primer lugar?

Además, ¿podría atribuirse la existencia de empleados tóxicos a la propia empresa y una mala cultura de trabajo que permite a esas personas comportarse de la manera que lo hacen en primer lugar?

Identificarlos
Los líderes de la empresa necesitan ser claros sobre lo que es permisible dentro de la firma e identificar a los “trabajadores de bajo rendimiento”, que es el nombre que le otorga a los “empleados tóxicos”.
las-9-senales-de-que-tus-companeros-de-trabajo-te-odian-y-no-lo-sabesA veces se puede ayudar a los empleados tóxicos a mejorar su comportamiento y mantenerlos en la empresa. Para ello el empleador debe reunirse con el trabajador difícil y hacer que el comportamiento sea explícito, decirle de manera directa lo que está haciendo, para monitorear, medir y evaluar sus reacciones. Tal vez esto puede ayudar a los “empleados tóxicos” a mejorar su comportamiento.

Pero si esas medidas no mejoran la conducta del empleado, sería recomendable despedirlos, ya que se les está pagando, no siguen instrucciones y eso es insubordinación.

Cortar de raíz
Hay otras opiniones que considera que el comportamiento perturbador debe ser cortado de raíz. Pero las empresas deben trabajar duro para prevenirlo en primer lugar, asegurando que sus empleados estén felices.
_92858225_thinkstockphotos-157636480Para ayudar a lograr esto, las empresas deben fomentar una cultura donde los empleados sean capaces de expresar sus puntos de vista de una manera constructiva.

Detectar a tiempo
En las entrevistas laborales pueden detectarse a veces a los empleados conflictivos. Es en esta etapa donde deben medir al máximo reacciones que den luces de estos problemas. Por ello hay compañías que encargan a psicólogos la selección de los aspirantes a puestos directivos y de otros rangos en la firma en previsión a tener colaboradores tóxicos.

Los psicólogos son capaces de identificar dónde puede haber factores de riesgo al contratar a un individuo que a todas luces afectará a la empresa.