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Conoce los riesgos de prestar dinero a familiares y amigos

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Aunque no hay cifras oficiales, los expertos en finanzas personales calculan que más de la mitad de los préstamos entre particulares nunca son recuperados. El problema de fondo es que, si tú estás involucrado emocionalmente con una persona y se pone dinero de por medio, las reglas de esa relación cambian drásticamente.

Por eso, es que ante esta petición, tu respuesta sea “no”, en vez de un “sí” automático y culposo. Recuerda que los llamados préstamos de las tres F (family, friends and fools, en inglés, o familia, amigos y tontos) son acuerdos de palabra, sin contratos de por medio ni condiciones claras sobre formas de pago.

FORMULARIO DE FONDOS MUTUOS

Para quienes toman el riesgo
Mezclar dinero y cariño suele resultar un peligro. Si piensas ayudar a una persona en la que confías, y no quieres resignarte a perder tu dinero aquí van algunos consejos:

◘ No prestes dinero que pueda afectar tu patrimonio
Tomando como supuesto que quizá nunca recuperes tu préstamo, no toques el dinero de tu fondo de inversión, el enganche de tu nuevo auto o incluso el destinado al pago de tu tarjeta de crédito. Es preferible que sacrifiques parte del ahorro para las vacaciones o para algo propio (esto te ayudará a valorar más el dinero que estás prestando). Además, sé realista con el monto que vayas a prestar, nunca pongas en peligro tu bolsillo ni tu tranquilidad financiera.

◘ Fíjate a quién le prestas
No significa que cercana es la persona a la que le estoy confiando mi dinero o cuánto la quiero, sino si realmente me va a pagar o no. En otras palabras, cercanía, confianza o cariño no son sinónimos de confiabilidad.

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◘ Pregunta sobre el destino del préstamo
Si vas a darle parte de tus ingresos o de tu ahorro a otra persona, es válido que te informes para qué lo quiere. No es lo mismo pedir ayuda para salir de un problema financiero momentáneo o para iniciar un negocio, que para pagar deudas de juego. Evita alimentar malos hábitos financieros entre tus seres queridos, que además terminarán afectando todo tu entorno personal.

◘ Firma un contrato
No se trata de llamar a un notario o contratar los servicios de un abogado, sino de que las dos partes pongan por escrito cuál es el monto del préstamo, en qué forma será devuelto y en qué plazo, es mejor que el acuerdo sea lo más específico posible. Y no temas hablar de intereses, si tus finanzas así lo exigen o simplemente es tu voluntad. Con que ese papel se firme en forma privada es suficiente, lo importante es que se establezcan pautas claras. Si puede haber un tercero como testigo, que también firme el documento, mejor aún.

◘ Consulta a tu pareja
Si hay alguien con quien compartes tu vida, tu dinero y tus proyectos, pregúntale antes de tomar la decisión de prestar parte del patrimonio que están construyendo juntos. Las relaciones de tu pareja con tus familiares y amigos pueden tener sus complejidades, no le añadas una más. Por eso los préstamos entre amigos y familiares no son riesgosos, son riesgosísimos.

Ya lo sabes emprendedor, sé muy cuidadoso al momento de prestar dinero.